domingo, julio 10, 2005

Ego Sum Gay

Pensando en algún comentario al mensaje de Dix-Leso “Sobre visibilidad, educación y aceptación” (sírvase imaginar que aquí hay un link, please), llegué a la conclusión que cualquiera que fuese la opinión que colocara, pecaría un poco de hipocresía, porque lo que yo he hecho hasta ahora, es vivir ocultando que soy gay, y lo que es peor, tratando vanamente de negármelo a mí mismo.
¿Y qué he sacado con eso? Un montón de confusión interna, llevar una vida que en buena parte se sustenta en una mentira, y quizá, no ser plenamente feliz.

Tengo 31 años, y ya estoy un poco cansado de eso. No es que quiera admitirlo públicamente, y por el momento tampoco está en mis planes salir del clóset para mi familia y amigos. El asunto es más acotado: quiero sentirme bien conmigo mismo.

Mi pequeño gran paso.

No creo ser un tipo que ande de amargado por la vida o de autoflagelante. Para nada... bueno, a veces quizá. Pero siento que me estoy negando posibilidades, que tengo todo para ser feliz y me reprimo.

¿Qué me limita?

Por una parte, el miedo a resultar herido y lastimar a mis seres queridos. Cuento con una familia que es un siete, y sobre todo, una madre que me adora. Tengo la absoluta certeza que su cariño por mí no se vería afectado en lo más mínimo si supiera la verdad. Pero también sé que cuando escuche las palabras “soy gay”, va a llorar mucho, por mí y por ella.

Además, está todo el peso de una formación tradicional, que ya es parte de mi persona.

Pero en este post quiero ser sincero, y admitir que también hay una razón más egoísta, más arrogante, por la cual me cuesta reconocer que soy homosexual:

Mantener una imagen que me ha dado seguridad.
Así de simple. Desde mi infancia he sido el hijo modelo, el alumno destacado, el joven tranquilo y de buenos modales, el amigo confiable, el hombre trabajador y con la cabeza bien puesta... y todos esos elogios me gustan, me dan fuerza, me hacen sentir superior.

Y para una persona que en el fondo es profundamente insegura, ése es un apoyo que se necesita (o que uno cree que necesita).

Asumir que soy gay implicaría bajarse de ese pedestal, reconocerme frágil y falible, dejar atrás el blindaje que formé a lo largo de mi vida.

Siempre fui tímido, en exceso; se me enseñó de chico a ser educado y formal, a no molestar; se me crió protegido y regalón; cauteloso en lugar de osado. En el colegio de hombres era el inteligente, malo para los deportes y tranquilo, así que la chapa de medio mariquita fue inevitable, pero la supe sortear. Aprendí a pasar desapercibido, a no socializar mucho y a calcular cada paso.

Tomé todos esos elementos y fui forjando un personaje que me permitiera enfrentar el mundo, y ser uno más, uno más como todos. No individualizado, ni señalizado, y mucho menos por algo “negativo” como ser maricón.

Construí un refugio, que también ha resultado ser una cómoda cárcel.

Mi proceso para acabar con eso está en marcha. Este blog es parte de esa tarea, que por cierto es compleja y demandará tiempo, y no sé hasta dónde llegará. Porque como dije en el primer post de este sitio, ser gay es sólo una parte de mi persona, que se entreteje con otras facetas. Soy un encantador lío con patas. Como muchos que andamos por acá ¿Cierto?

9 Comments:

Blogger great_pretender11 said...

Hola, Remus.

Te entiendo y comparto en parte la historia de "niño bien", educado, formal, inteligente, etc. Pero yo me deshice de todo eso, de una forma brutal, porque me significaba una expectativa que cumplir que me estresaba tremendamente. Estoy viendo cómo voy a reflejar esto en mi blog.

Saludos,

GP

11:46 a. m.  
Blogger el doc said...

Me sentí muy representado por tu post. En el fondo la mayoría de nosotros vivimos escondidos, acostumbrados a vivir con pequeñas mentiras.

Saludos

1:30 p. m.  
Blogger Saori said...

Me parece excelente tu actitud, porque a pesar de que aun sigues ocultando para tus más cercanos el hecho de ser gay, se nota que no te has resignado a no ser feliz, y que quieres tomar las riendas de tu vida y no dejarla pasar para mirarla desde afuera (o desde adentro, del closet). No es necesario que vayas por la vida con un cartelito que diga "soy gay", lo importante es que cada día hagas algo nuevo por ti mismo, y busques lo que te haga sentir bien y feliz.

Saludos!!

3:58 p. m.  
Blogger Huracan said...

Creo que somos muchos los que nos sentimos interpretados por lo que escribiste en este post. Yo soy mas viejo y pase por lo mismo, y mira donde estoy hoy por no querer aceptar esa vulnerabilidad que te crea aceptar frente a los demas quién eres. No, no estoy en el infierno, ni es tan terrible, pero he visto otros que por aceptarlo siguieron siendo buenas personas y se hicieron mas fuertes. Todavia la estoy pensando...

10:13 p. m.  
Blogger Julius said...

Mi tarjeta de visita no dice "publicista gay", porque no es necesario. Pero me niego a ocultar lo que soy. Si a alguien de mi familia no le gusta, o a alguien del trabajo le molesta, o la vieja que está comprando pan al lado mío se escandaliza, es problema de ellos. A mi no me quita el sueño lo que hagan ellos en la cama, por lo que a ellos tampoco debiera interesarles lo que hago yo cuando me acuesto.
La vida es corta y andar escondido y disfrazado es una perdida de tiempo y de energía. No eres el primero y por cierto no serás el último.
Te aseguro que el día que salgas 100% del closet va a ser intenso, pero también ten la certeza que será de los mejores.

Suerte.

JUL.

12:23 a. m.  
Blogger Voikot said...

Hola como va! vi que pasaste por mi blog, gracias por tu post, leí los tuyos y como notarás, somos muchos los que hemos pasado por eso, me alegra que estés en camino a estar en paz contigo, eso es lo más importante, harto ánimo, una vez que comenzaste tenis que puro darle, la vida es corta y vivirla mal no vale la pena!

10:27 a. m.  
Blogger J. said...

Que gusto leerte, felicitaciones y gracias por la honestidad, muchos sabemos lo que eso significa. Hay algo que en lo particular me ha servido, y es el no mentir, siento que es mejor omitir, y lo otro, no andar proclamándose gay y contarlo sólo cuando es necesario para que puedas ser más libre, por ejemplo a esos amigos que te han acompañado toda la vida y que te parece injusto no poder comentarle a ellos lo que te pasa, un sentido de libertad en tu entorno directo, y el resto, mani, cada uno preguntará cuando esté listo para recibir la respuesta... también recuerda que no es un proceso fácil, a ti te ha costado mucho, imagínate al resto.

Tres consejos básicos que a mi me han servido mucho (34 años) y me dejan más tranquilo en una constante proceso de ir haciendo más integro (de integral contrario de disociado) tu paso por el mundo.

Slds.

11:27 a. m.  
Blogger Selene.cl said...

Quiero pedirte disculpas a nombre de la sociedad que nos formó (tenemos la misma edad y nuestras vidas se parecen mucho) porque te obligaron a limitarte, a sentir miedo y en producirte una imagen políticamente correcta. Supongo que tienes claro que vas bien... lo que queda ahora es respirar hondo cerrar un instante los ojos, luego abrirlos y dar un paso hacia adelante.

8:49 p. m.  
Blogger Remus said...

Gracias a todos por sus comentarios :)

9:45 p. m.  

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