lunes, septiembre 12, 2005

Una larga espera

Sábado 10
20:40 hrs. Tras un agotador pero francamente inolvidable día de visita a las ruinas de Chichen Itza (lo mejor del viaje a México), junto al resto de los miembros chilenos de la convención abandonamos el hotel rumbo al aeropuerto de Cancún. Nuestro vuelo salía a las 23:30 hrs.

21:10 hrs. Llegada al aeropuerto e inicio de los trámites para el retorno a Chile.

21:30 hrs. Visita a las tiendas Duty Free y locales de comida, mientras se espera la hora de embarque. El vuelo a Santiago es el último programado ese día, por lo que el aeropuerto está prácticamente vacío.

22:30 hrs. Las pantallas anuncian que el avión viene con retraso de unos 20 minutos.

23:00 hrs. Nos trasladamos a la puerta de embarque, donde un numeroso grupo de chilenos y argentinos, principalmente, retorna de sus vacaciones.

23:30 hrs. Se cumple la hora inicialmente prevista para la partida, y no hay novedades. Todas las tiendas del aeropuerto se encuentran cerradas, por lo que para no aburrirse la gente conversa, revisa las fotos que se sacaron, leen libros, etc.

Domingo 11
00:05 hrs: Por los parlamentes se anuncia que el vuelo ha sido cancelado. Cara de sorpresa en todos los rostros.

00:06 hrs. El mostrador de la aerolínea se ve atiborrado de gente que –con mayor o menor grado de molestia- exige saber que está pasando. Al parecer el avión se atrasó por tormenta en Miami y no alcanzó a llegar a Cancún antes del cierre del aeropuerto, que se encontraba en trabajos de mantención.

00:15 hrs. Se inicia el proceso para tomar los datos de todos los pasajeros y llevarlos a un hotel. Entre tanto, las sobrecargos deben soportar la ira de algunos pasajeros.

1:10 hrs. Se nos devuelven los documentos de inmigración, procedemos a retirar nuevamente nuestro equipaje, y nos retiramos de las instalaciones del aeropuerto. Bienvenidos nuevamente a Cancún.

1:20 hrs. Abordamos los buses dispuestos para el traslado al hotel, el Omni. Al parecer, es un muy buen establecimiento (al borde de la playa). Todavía no se sabe cómo la aerolínea solucionará la cancelación del vuelo.

1:40 hrs. Tras una espera amenizada por una serie de bromas, finalmente parten los buses. La gente está molesta, pero igual hay buen ambiente.

2:05 hrs. Arribo al hotel. Se bajan todos los pasajeros, excepto el grupo que participamos en la convención; nosotros iremos a otro hotel donde se nos asignarán habitaciones singles (en el Omni sólo ofrecen habitaciones compartidas).

2:20 hrs. El viaje transcurre en silencio, pero a medida que el bus prosigue su viaje y se aleja de la zona de los hoteles, surgen las caras de interrogación.

2:30 hrs. Llegamos al hotel Oasis, ubicado en el centro de la ciudad. El comentario general es que salimos perdiendo.

2:35 hrs. Un recepcionista con cara de molestia se encarga del registro, nos informa que no hay nada abierto para comer; no queda más que irse a las habitaciones. El lugar deja bastante que desear y las piezas no lucen mejor.

2:50 hrs. Bajo a recepción a tratar de hacer una llamada larga distancia, porque mi teléfono no funciona; me avisan que una vez que esté listo el ingreso de todos los pasajeros, los teléfonos quedarán habilitados. Otros pasajeros acuden con más reclamos. Entretanto, el personal de la aerolínea llega con bebidas y sandwichs comprados en un supermercado.

3:00 hrs. Luego de comer algo, vuelvo a mi habitación. Tras un día de excursión que comenzó a las 7:30, el constante acarreo de equipaje de las últimas horas y el hambre que tenía, me encontraba exhausto (todavía no puedo hacer mi llamada telefónica).

3:05 hrs. Buenas noches los pastores.

3:25 hrs. Siento que golpean la puerta de mi pieza. Avisan que hay que bajar al lobby, porque nos cambiamos de hotel, así que me vuelvo a vestir, recojo mis cosas y bajo.

3:35 hrs. En estado ya casi catatónico estamos en la entrada del hotel esperando que nos pasen a buscar. Llegan tres vans y nuevamente nos trasladamos al hotel Omni.

4:05 hrs. Llegamos a destino y nos asignan las piezas. Además, no informan que debemos estar listos a la 13:00 hrs. porque el vuelo fue fijado para las 15:30 hrs de ese domingo.

4:15 hrs. Se me apaga la tele; por fin ya no hay más interrupciones.

Finalmente logramos dejar Cancún el domingo cerca de las 16:00 hrs. y llegamos a Santiago este lunes a las 2:15 hrs. Todavía quedaba por solucionar el tema de las conexiones para muchos de los pasajeros y su hospedaje; pero para mí el viaje ya había terminado y podía retornar a dormir en mi cama. Sólo unas pocas horas, eso sí, porque este lunes había que volver al ritmo normal de trabajo.

10 Comments:

Blogger dixleso said...

y trabajar de una??? buuu... bueno, bienvenido en todo caso y espero que sí te hayas comprado allá el traje de baño sexy!!!

2:11 p. m.  
Blogger Pablillous said...

dios mio!
parece que todas las vacaciones estan llenas d eesas anecdotas..

pero lo pasaste bien verdad?

10:18 p. m.  
Blogger Sofía del mar said...

demasiado agotador...
yo hubiese perdido la paciencia,
y hasta la cortesía,
cualquiera!
En todo caso, igual te envidió,
mexico es un país que siempre he deseado conocer.
Abrazo desde valpo
Sofía

11:14 p. m.  
Blogger great_pretender11 said...

... o sea... ¡cómo no echaste un par (como mínimo) de garabatos en este post, digo yo!

Si no los dijiste en persona, al menos haberte desahogado en el post!

jajajajaja!!!

tan correctito, don Remus...

En fin, ¡bienvenido!. Un gusto tenerlo de vuelta.

GP

11:55 p. m.  
Blogger Eleu said...

bienvuelto, don remus! vaya odisea! pero no hay nada como dormir en la camita propia, no?
bear hug,

12:41 a. m.  
Blogger Remus said...

Bueno, me podría haber tocado de compañero de cuarto el australiano joteable (casi ocurrió), eso no habría estado nada mal ;)

12:54 a. m.  
Blogger Pec said...

esa sí que es Odisea.

3:27 p. m.  
Blogger Julius said...

Mientras leía pensaba que ibas a compartir la pieza con un tipo mega guapo, parecía guión de pelpicula porno.
Igual buenísimo el viaje!!

Envidiosos abrazos,

JUL.

5:22 p. m.  
Blogger Voikot said...

Si si si, ya que bueno que estas de vuelta para que te sumes a nuestra rutina diaria jajaajaja (hueon envidioso), me habían comentado lo de las discos de allá, unos amigos que fueron y tampoco lo pasaron bien pero dijeron que Panamá la lleva pesao!.

5:23 p. m.  
Blogger Pablillous said...

las tormentitas siempre le ponen sabor a las cosas

11:22 p. m.  

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