domingo, septiembre 09, 2007

Y así poh

Me ocurre que no he sabido muy bien qué escribir.
Como que ya dije todo lo que quería o necesitaba contar, y ahora, lo que queda, me resulta más íntimo. O por lo menos así lo siento.

Y no es que las otras cosas que escribí no las considerara muy personales -de hecho en estas páginas virtuales he hecho confesiones que ni siquiera mis mejores amigos saben-, pero, a ver, cómo explicarlo… eran temas que durante años me preocupé de mantenerlos tan guardados, que necesitaban una válvula de escape. Y el blog cumplió ese objetivo.
Pero esa presión ya cedió, volvió la calma, y con ella mi afán de mantener el control sobre las cosas.

Se podría decir que en mí luchan dos fuerzas: una que busca ser una persona más relajada y natural, y otra que siempre está calculando los pasos que hay que dar, que se mantiene alerta y no le gusta dar ventajas (y hablar de lo que uno siente o le pasa, es dar ventajas).

Soy como esos chanchitos de tierra que apenas uno los toca, se cierran inmediatamente en perfectos ovillos.
Esta última faceta siempre ha sido más fuerte. A veces me ha dado pequeños recreos, pero al final, vuelve a imponerse en gloria y majestad.
(También debería agregar que soy poco consecuente, porque parto diciendo que no me gusta hablar de mí, y aquí me tienen, contando infidencias como si nada).

Tampoco me ha llamado mucho la atención comentar temas más triviales, a pesar que ayer haciendo zapping en el cable pillé una película que me encantó y me bajaron unas ganas locas (¡Uy! jeje) por comentarla:
ABC de Amor (Little Manhattan), una comedia sencilla y agradable de ver -muy en el estilo de esa serie ochentera Los Años Maravillosos-, sobre el primer de amor de un chico de 11 años, y más encima ambientada en una ciudad de Nueva York que con sus calles, tiendas y parques, luce como el mejor lugar para vivir.
(¡¿Ven que soy poco consecuente?!)
Bueno, por esto es que no he escrito mucho, aunque sigo siendo fiel lector.
En todo caso, con lo cambiante que suelo ser, es muy probable que me baje la verborrea bloguera y vuelva a postear como antes… ya veremos. Lo que sí es seguro es que todavía no he pensado en una posible despedida, porque como dijeron por ahí, eso de andar cerrando blogs está totalmente pasado de moda.
El chico de los dockers todavía tiene cuerda para un rato.

11 Comments:

Blogger GATO ROMANO said...

Cerrar un blog es una tentación demasiado grande, es la mejor forma de darse importancia y creer que con ese simple gesto afectará a millones de lectores. Te lo digo por experiencia propia.

No caigas en esa tontera de muchos y escribe cuando se te de la gana. O no escribas más, total, ambas cosas dan muy lo mismo.

8:41 a. m.  
Blogger Ya no me engañas, descubrí tu blog said...

jajajajaja don Remus, don Remus. Es muy sencillo: esa presión que cedió luego del tonel de confesiones que hiciste, como yo y otros que hicieron otro tanto, fue el destape inicial. Pero con el pasar de los días, semanas, meses, de a poco se van acumulando vivencias y reflexiones que uno no tiene la ocasión o la circunstancia para compartir. Así que no me extraña que haya bajado la frecuencia de su posteo, y me alegro que no haya cerrado el espacio. Yo estoy pendiente de mis amigos. Reviso este sitio y de vez en cuando chateamos también. Si te desapareces, te enviaré un mail. Ya sabes, a Shrek hay que ir a buscarlo a su Pantano. :D

Un abrazo

11:27 p. m.  
Blogger Blefaroplastía said...

Cuando chico jugaba con los chanchitos de tierra. Juntaba hartos y los obligaba a hacerse bolitas. Luego los aplastaba uno a uno antes de que pudieran volver a ver la luz del mundo... Da cosa como suenan!!!!

No pude bloquear el recuerdo. Tambien maltrataba a las chinitas, los colihuachos, y cualquier bicho inocente que se me cruzara y no picara.

Eso

B.

1:46 a. m.  
Blogger Feñizio said...

Como que quieres cerrar tu blog!!! Na' que ver.

Lo que si te voy a criticar es que pusiste una foto de esos bicharracos. No hay nada en el mundo que me de más nervios (aparte de las palomas) que eso. Cuando encuentro uno en mi tina, le hecho cloro y la dejo remojando 1 hora antes de ocuparla.
Ahí leí que bleforoplastía las aplasta... ni siquiera puedo hacer eso, me da mucho nervio.

Saludos

10:15 a. m.  
Blogger Julius said...

Jajaja
Que divertidos los chistes entre lineas.
Ojala la inspiración vuelva. A mi me encanta pasar por acá.

Abrazos,

JUL

12:48 p. m.  
Blogger Emisiones Nocturnas said...

Como le dije por ahi a otro cerrador de blogs compulsivo.. a cada quien su tiempo... y si no tienes nada que contar o decir durante un tiempo.. es TU blog... y tu propio espacio que el resto debe de tratar de comprender... esto para la mayoria es una valvula de escape.. nada mas... sigo leyendo y posteando porque me da la gana..

Saludos

3:08 p. m.  
Blogger Pablillous said...

je je je
tomare el sayo...y no hare comentarios al respecto..
me gustan las reflexiones sobre lo
que se debe contar o no..

te preocupas de ser inconsecuente..

con que?

abrazos

5:18 p. m.  
Blogger Remus said...

Ay, que son tiernos, sus lindas palabras me emocionan casi hasta las lágrimas. Pero debo precisar que dije claramente que NO he pensado cerrar el blog.
Andamos maoma en comprensión de lectura parece.
En todo caso, me fascina que me dejen sus comentarios. Ya, lo dije, y qué.

Sr. Gatoromano, de por si tener en un blog es un acto que busca darse importancia. Lo de cerrarlo es simplemente una hiperventilación de lo mismo.

Sr. Ya no me engañas, descubrí tu blog, yo también estoy pendiente de sus escritos, aunque no comente tanto (es que escribes cada wea).

Sr. Blefaflofluflin, como ya le señalé en su blog, yo hacía crujir a los chanchitos, le arrancaba las patitas y alas a las chinitas, reventaba caracoles y quemaba con una lupa a las hormigas. Con los colihuachos prefería no meterme.

Sr. Feñizio, los bicharracos esos no hacen nada malo, al contrario, cumplen un rol importante para el buen estado de la tierra. Aunque con concuerdo en que no es muy grato verlos en el baño (en mí casa, habitaban en el patio).

Sr. Julius, gracias, a mí también me encanta pasar por allá.

Sr. Emisiones nocturnas, no se olvide de los candies.

9:46 p. m.  
Blogger Remus said...

Sr. Pablillous, ¿No hará comentarios sobre qué?

9:57 p. m.  
Blogger Blefaroplastía said...

Tan interactivo que estas!!!.

Sobre los colihuachos, son esos bichos que solo viven en enero en el sur y son increibles para maltratar. Como son tontos, se atrapan fácil y se les pueden sacar las patas y hacer el vuelo eterno, o las alas y trnasformarlos en tanques, o meterles un palo por el poto (a lo mejor de ahí el nombre)y quedan volando como a media altura, lo cual es muy divertido de observar. Se pueden amarrar unos con otros, hacer collares, zumbadores, jugar aquien se mete mas a la boca, y un gran etc. Me entusiasma tanto el tema bichos y torturas... que ni te digo.

Lo más increible es que uno puede partirlos en dos, sacar una bolsita que guardan en el estomagop (retirar primero todas las tripas)y que es igual a una gota de agua, ponersela sobre la lengua y reventarla en el paladar tal fresh up de anis. Es exquisita!!!!


Eso


B.

11:19 a. m.  
Blogger dixleso said...

de las cosas del post... no me vengas con que no te gusta andar ventilando cosas que hacen que cualquiera se sonroje! (o acalore)...
si el chico de los dockers parece que tiene la pura cara de bueno no más... digo, de que no mata ni a una mosca, aunque con tu último comentario de descuartizamiento de insectos... me queda la duda de los coliguachos, no que no te metas con ellos, sino que: cuáles son? para uno que se crió en el norte parace que le son desconocidos

saludos!

11:45 a. m.  

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